viernes, octubre 26, 2007
Entra un tipo a blogspot y dice:
- los de éste lado son unos hijos de puta,
y los de aquel se van a la puta que los parió.
Uno contesta:
- ¡momentito!, yo no soy ningún hijo de puta.
- Entonces, ¡andáte a la puta que te parió!.
Dejo una canción, un saludo y más información sobre el artista
http://myspace.com/sebastianpaunero
La foto fué tomada por Ramón Galache.
|
- los de éste lado son unos hijos de puta,
y los de aquel se van a la puta que los parió.
Uno contesta:
- ¡momentito!, yo no soy ningún hijo de puta.
- Entonces, ¡andáte a la puta que te parió!.
Dejo una canción, un saludo y más información sobre el artista
http://myspace.com/sebastianpaunero
La foto fué tomada por Ramón Galache.
domingo, mayo 29, 2005
Si se dieron una vuelta por estos lares habrán visto que no estoy escribiendo mucho que digamos.
No se a que se debe pero se que, si lo supiera, es muy probable que no les interese demasiado.
Cada tanto dejo caer un comentario en http://pasaporlaocho.blogspot.com/ ya que quienes crearon el sitio me permiten hacerlo.
Los espero por allá y, quizás, también por acá.
Saludos.
|
No se a que se debe pero se que, si lo supiera, es muy probable que no les interese demasiado.
Cada tanto dejo caer un comentario en http://pasaporlaocho.blogspot.com/ ya que quienes crearon el sitio me permiten hacerlo.
Los espero por allá y, quizás, también por acá.
Saludos.
sábado, febrero 05, 2005
¿Qué pasa cuando no tenemos ganas de hacernos cargo ni de nosotros?.
|
domingo, enero 30, 2005
El paraguas, ¿es el preservativo del clima?.
|
sábado, enero 29, 2005
¿Y si, al final, todo sale mejor de lo que esperamos?.
¿Y si logramos sacarnos casi todas las ganas?.
¿Y si sí?.
|
¿Y si logramos sacarnos casi todas las ganas?.
¿Y si sí?.
viernes, enero 21, 2005
La queja trae consigo arrugas prematuras.
|
miércoles, diciembre 22, 2004
Mientras más nos conocemos, más conocemos a los demás.
El egoísmo puede ser una conducta que beneficia a todos, no solo a quien lo practica.
|
El egoísmo puede ser una conducta que beneficia a todos, no solo a quien lo practica.
lunes, diciembre 13, 2004
Llamamos cerrajero a quien arregla nuestras cerraduras.
Cerrajero, supongo, debe ser quien arregla cerrajas; vaya uno a saber si en algún país de habla hispana le dicen así al mecanismo que brinda seguridad a sus puertas.
En ese caso, llamar cerrajero a quien se encarga de arreglarlas parece lo más correcto.
Quien arregla cerrojos, ¿será llamado cerrojero?.
Y, por último, a quien arregla nuestras cerraduras, ¿deberíamos llamar cerradurero?.
|
Cerrajero, supongo, debe ser quien arregla cerrajas; vaya uno a saber si en algún país de habla hispana le dicen así al mecanismo que brinda seguridad a sus puertas.
En ese caso, llamar cerrajero a quien se encarga de arreglarlas parece lo más correcto.
Quien arregla cerrojos, ¿será llamado cerrojero?.
Y, por último, a quien arregla nuestras cerraduras, ¿deberíamos llamar cerradurero?.
viernes, octubre 29, 2004
'No sabía del poder que tienen las piedras sobre los seres vivos'.
Enojado. Harto de escuchar cargadas acerca de todos los actos que realizara, Albertito, de 2 años y medio de edad, contextura física delgada y pretensiones artísticas, tomó una piedra y la arrojó en dirección de Juancito, 4 años, pelirrojo, pecoso y con histeria en grado avanzado, provocándole lesiones crónicas.
Hoy, a los 45 años, Alberto, 'ya no soy Albertito', se anima a contar su historia.
'Este chico era muy molesto', dice sin rodeos, 'en esa ocasión, me cargó como consecuencia de mi afición a tocar la flauta dulce'. Esa vocación quedó trunca, 'nunca pude volver a tocarla'.
A lo largo su vida ha tenido algunas reacciones similares 'pero a las piñas y alguna mordida de oreja, quizás, nada de piedras, ¿eh?'.
Asegura que, en la actualidad, se encuentra bastante calmado y que los ataques a personas son cosas del pasado, aunque su psiquiatra, actuando de una manera muy poco profesional, opina éste cronista, emitió una opinión al respecto, 'nunca va a poder estar tranquilo, no pienso permitirlo'.
Alberto se dedica a buscar trabajo y, mientras tanto, engaña a los habitantes de la ciudad con las diferentes técnicas estafatorias que aprendió de la película Nueve reinas. 'Darín es un maestro', acota, creyendo que eso tiene algo que ver con lo que venimos hablando.
Hoy, la esperanza es lo único que tiene por perder.
Alberto, antes Albertito, confía en que, de alguna manera, podrá seguir adelante con su vida, sin consultar demasiado a su conciencia.
'De algún lado va a salir sangre', dice mientras me extiende la misma mano con la que otrora provocara daños crónicos e irreparables en el cuerpo de un niño que, quizás, se lo merecía.
|
Enojado. Harto de escuchar cargadas acerca de todos los actos que realizara, Albertito, de 2 años y medio de edad, contextura física delgada y pretensiones artísticas, tomó una piedra y la arrojó en dirección de Juancito, 4 años, pelirrojo, pecoso y con histeria en grado avanzado, provocándole lesiones crónicas.
Hoy, a los 45 años, Alberto, 'ya no soy Albertito', se anima a contar su historia.
'Este chico era muy molesto', dice sin rodeos, 'en esa ocasión, me cargó como consecuencia de mi afición a tocar la flauta dulce'. Esa vocación quedó trunca, 'nunca pude volver a tocarla'.
A lo largo su vida ha tenido algunas reacciones similares 'pero a las piñas y alguna mordida de oreja, quizás, nada de piedras, ¿eh?'.
Asegura que, en la actualidad, se encuentra bastante calmado y que los ataques a personas son cosas del pasado, aunque su psiquiatra, actuando de una manera muy poco profesional, opina éste cronista, emitió una opinión al respecto, 'nunca va a poder estar tranquilo, no pienso permitirlo'.
Alberto se dedica a buscar trabajo y, mientras tanto, engaña a los habitantes de la ciudad con las diferentes técnicas estafatorias que aprendió de la película Nueve reinas. 'Darín es un maestro', acota, creyendo que eso tiene algo que ver con lo que venimos hablando.
Hoy, la esperanza es lo único que tiene por perder.
Alberto, antes Albertito, confía en que, de alguna manera, podrá seguir adelante con su vida, sin consultar demasiado a su conciencia.
'De algún lado va a salir sangre', dice mientras me extiende la misma mano con la que otrora provocara daños crónicos e irreparables en el cuerpo de un niño que, quizás, se lo merecía.
sábado, agosto 21, 2004
Ahí lo tenés a Alfonso.
Desapareció hace cuarenta y cinco días y recién ayer volvieron a verlo por el barrio.
Todavía no nos enteramos nada de lo que anduvo haciendo; aunque, en éste tiempo, más de un vecino fantaseó posibilidades en voz alta.
Nadie se animó a preguntarle; quizás por miedo a la respuesta.
Todos lo envidiamos siempre pero nunca nadie se lo dijo.
Nunca nadie le dijo que su sola presencia alcanza para modificar momentos y situaciones aburridas o desagradables.
Nunca nadie admiró públicamente su capacidad de despertar entusiasmo en cualquier desesperanzado.
Nunca nadie, además, le agradeció por eso.
Probablemente por miedo a ver nuestras flaquezas y decepcionarnos ante ellas.
Ahí lo tenés, ahora, ahí lo tenemos. De nuevo nos habituamos a su presencia.
Sospecho que, a pesar de querer, de necesitar hacerlo, tampoco ahora vamos a decirle mucho más que lo acostumbrado.
|
Desapareció hace cuarenta y cinco días y recién ayer volvieron a verlo por el barrio.
Todavía no nos enteramos nada de lo que anduvo haciendo; aunque, en éste tiempo, más de un vecino fantaseó posibilidades en voz alta.
Nadie se animó a preguntarle; quizás por miedo a la respuesta.
Todos lo envidiamos siempre pero nunca nadie se lo dijo.
Nunca nadie le dijo que su sola presencia alcanza para modificar momentos y situaciones aburridas o desagradables.
Nunca nadie admiró públicamente su capacidad de despertar entusiasmo en cualquier desesperanzado.
Nunca nadie, además, le agradeció por eso.
Probablemente por miedo a ver nuestras flaquezas y decepcionarnos ante ellas.
Ahí lo tenés, ahora, ahí lo tenemos. De nuevo nos habituamos a su presencia.
Sospecho que, a pesar de querer, de necesitar hacerlo, tampoco ahora vamos a decirle mucho más que lo acostumbrado.
alt="Sale con fritas">